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Cena

Pechuga de pollo al horno jugosa

Pechugas tiernas y doradas con un adobo de ajo y pimentón ahumado, listas en 30 minutos y nada secas.

Por el equipo editorial de Forkful · Publicado el

Preparación
10 min
Cocción
20 min
Total
30 min
Rinde
4 raciones
Pechuga de pollo al horno en rodajas sobre un plato blanco con tomates
Foto: Unsplash

El pollo es, con diferencia, lo que más recetas se busca en Google, y casi siempre la duda es la misma: ¿cómo hago una pechuga que no quede seca? Esta es nuestra respuesta: un horneado corto y a temperatura alta con un adobo sencillo que sazona por fuera y protege por dentro.

Solo hay tres reglas: que las piezas tengan el mismo grosor, cocinarlas rápido con el horno bien caliente y dejarlas reposar antes de cortar. Así tendrás un pollo jugoso para ensaladas, wraps, boles de arroz o una cena sencilla con las verduras que tengas.

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Ingredientes

Cambia el número y todas las cantidades se actualizan solas.

  • 4 pechugas de pollo sin piel ni hueso (180–220 g cada una)
  • 2 cda de aceite de oliva
  • 1 cdta de sal
  • 1 cdta de ajo en polvo
  • 1 cdta de pimentón ahumado
  • ½ cdta de orégano seco
  • ½ cdta de pimienta negra molida
  • 1 cdta de azúcar moreno (opcional, para dorar)
  • 1 limón, para servir
  • Perejil fresco picado, para servir

Preparación paso a paso

  1. Precalienta el horno a 220 °C. Unta ligeramente una fuente con aceite o cubre una bandeja con papel de horno.
  2. Seca bien el pollo con papel de cocina. Si un extremo es mucho más grueso que el otro, cúbrelo con papel de horno y aplánalo hasta un grosor uniforme de unos 2 cm.
  3. En un cuenco pequeño, mezcla la sal, el ajo en polvo, el pimentón, el orégano, la pimienta y el azúcar.
  4. Unta el pollo con el aceite de oliva y cubre ambos lados con la mezcla de especias. Colócalo en la fuente dejando espacio entre las piezas.
  5. Hornea 18–22 minutos, hasta que la parte más gruesa marque 74 °C con un termómetro de cocina.
  6. Tápalo con papel de aluminio sin apretar y deja reposar 5 minutos. Córtalo en contra de la fibra, exprime limón por encima y termina con perejil.

Trucos para que salga perfecta

  • 1El grosor uniforme es lo más importante: si no, el extremo fino se seca mientras el grueso sigue crudo.
  • 2Para un pollo todavía más jugoso, sumerge las pechugas 15 minutos en 1 litro de agua templada con 60 g de sal, sécalas y no añadas sal al adobo.
  • 3Un termómetro de cocina barato es la mejor inversión para esta receta: el tiempo depende del tamaño de las pechugas y de cada horno.
  • 4Si cocinas para más personas, usa una segunda bandeja en lugar de amontonar el pollo; si está apretado, se cuece al vapor en vez de dorarse.

Conservación

Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 4 días o en el congelador hasta 3 meses. Recalienta tapado a 160 °C con un chorrito de caldo, o córtalo en frío para ensaladas y bocadillos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se hornea la pechuga de pollo a 200 °C?

A 200 °C, unas pechugas medianas de 180–220 g tardan 20–25 minutos. Comprueba siempre que la parte más gruesa llegue a 74 °C.

¿Por qué me queda seco el pollo al horno?

Normalmente porque se pasa de cocción, tiene grosores distintos o se corta nada más salir del horno. Aplánalo, hornéalo fuerte y rápido y déjalo reposar 5 minutos.

¿Puedo hornear pechugas congeladas?

Es más seguro y queda mejor si las descongelas la noche anterior en la nevera. Congeladas necesitan un 50 % más de tiempo y el adobo no se adhiere igual.

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